Dove Prevent para axilas malolientas
Dove Prevent para axilas malolientas

Como prevenir el olor de las axilas y cuidarlas

Post gimnasio, durante una ola de calor, usando el nuevo top que resultó para ser un generador de sudor – estas son sólo algunas de las situaciones donde pueden surgir las axilas malolientas. Pero con nuestros consejos sobre cómo lidiar con el olor de axilas, ayudaremos a mantener las axilas frescas. Y porque nuestros desodorantes ofrecen atención superior, cuidando su piel delicada y mantener las axilas suaves y lisas, te puedes sentir cómodo y seguro cuando sea el momento para poder salir.

  • 1

    Minimiza el sudor.

    El antitranspirante es una salvación – minimiza olores de axilas al reducir la cantidad que sudamos, cuida y protege la delicada piel de las axilas. Nuestra Deo Aero Original es una gran opción a la hora de combatir estos problemas

  • 2

    Ayuda a la depilacion.

    Si usted decide afeitarse las axilas, realmente puede ayudar a prevenir el olor, ya que el pelo atrapa el sudor, proporcionando condiciones ideales para las bacterias para multiplicarse

  • 3

    Deja a la piel respirar. 

    Usar ropa hecha de fibras naturales, como lana, seda o algodón: permiten que tu piel respire, dejando sudor se evapore más rápido, así que las axilas malolientes son menos propensas a desarrollar

  • 4

    Previene y protégé. 

    Añade desodorante a tu rutina de ir a dormir, no sudas tanto durante la noche, por lo que podrá dar más tiempo para absorber en su piel. Prueba Dove Deo Roll en ir fresco Pepino y Té Verde, te despertarás con tus axilas oliendo una fresca fragancia...

  • 5

    Cuida lo que usas.

    Algunos alimentos – especialmente los picantes– pueden contribuir al olor de las axilas porque su olor puede llevarse en el sudor. Trata de suspender cosas como curry o ajo (a veces incluso carne roja) y ver si hay alguna mejora

  • 6

    Recuerda refrescarte. 

    Esto puede ser obvio, pero asegurate de recordar recargar tu desodorante antes de hacer algo que va a llegar sudando, ya sea golpeando el gimnasio o aguantar el autobús en hora punta