Baby Dove Baños sin lágrimas
Baby Dove Baños sin lágrimas


El secreto para un baño sin lágrimas

Para muchos padres, el baño del bebé es un momento deseado. Pero a veces, y con frecuencia sin razón obvia, los bebés no sienten lo mismo.

“Hubo una etapa en que mi hijo odiaba el baño, no quería meterse y gritaba,” recuerda Kimberly Day, científica de Baby Dove y mamá de dos niños.  “Le explicaba que tenía que poner la cabeza para atrás para poder enjuagarle el shampoo, pero no entendía… evitar las lágrimas era estresante.” 

¿Cuál es el secreto para un baño sin lágrimas? Los productos para bebés y shampoos suaves que no irriten los delicados ojos de tu bebé te van a ayudar: buscá las palabras 'sin lágrimas'. Las vas a encontrar en el Jabón Líquido de la Cabeza a los Pies Humectación Enriquecida, el shampoo de Humectación Enriquecida y nuestro Jabón Líquido de la Cabeza a los Pies Humectación Sensible. Todos fueron cuidadosamente formulados por nuestros científicos (muchos son padres también) y oftalmológicamente testeados para asegurar que no irritan ni causan picazón. 

Con nuestros productos para bebés hipoalergénicos y sin lágrimas, cuidás los ojos y la piel de tu bebé durante el baño, y lo disfrutás más. Aquí te ofrecemos algunos consejos para evitar las lágrimas a la hora del baño:

  • Probá con un gorro visor para baño, una jarra para enjuague o antiparras para que el agua no le entre en los ojos
  • Poné su imagen favorita en el techo encima de la bañera del bebé para que mire para arriba mientras lo enjuagás y tené siempre una toalla o tela para secarle los ojitos
  • Si tu bebé se pone fastidioso o se cansa a la noche, proba bañándolo a distintas horas. A la mañana temprano o a la tarde puede ser mejor para ellos que antes de ir a la cama
  • Agregá juguetes o sorpresas para que tenga ganas de ir al agua. Pueden ser atomizadores, rociadores, pelotas, crayones para el agua, pegatinas o burbujas

“Para mi nena de 14 meses, lavarse la cabeza debe ser un juego. Ya está grande y no para de moverse”, dice Andy, papá de Amalia. “Contamos '1, 2, 3' antes de echarle el agua en la cabeza, y siempre la aliento cuando lo hace.'”

Kimberly vio una transformación en el baño con su hijo: “Ya nos divertimos con burbujas y juguetes durante el baño.”