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Enseñar a los niños a celebrar la diversidad

Enseñar a los niños a celebrar la diversidad

Los niños nunca dejan de aprender y explorar nuevos aspectos sobre ellos mismos y el mundo que los rodea. Es posible que empiece a notar que se vuelven más conscientes y curiosos sobre cómo sus cuerpos se ven diferentes de los demás. En algunas ocasiones, pueden observar, señalar o hacer preguntas sobre el cuerpo de otras personas y la forma en que se ven. Este es el momento perfecto para empezar a enseñar a los niños sobre diversidad y todo lo increíble que los hacen ser quienes son. Puede ayudar a los niños a su alrededor a aprender que no hay una forma "ideal" de verse o de ser. Al fin y al cabo, todos somos únicos y esto es lo que hace que la vida y las personas seamos tan interesantes y fascinantes. 

Las investigaciones sugieren que incluso los niños de 3 años pueden tener actitudes negativas hacia otras personas por su apariencia, como el peso, el color de la piel y las capacidades físicas.1,2 Estas actitudes y estereotipos negativos sobre el cuerpo pueden deberse a una serie de influencias, entre ellas: la forma en que la familia y los amigos hablan sobre el cuerpo y la forma en la que los medios de comunicación hablan al respecto, tanto de los adultos como de los niños. 

La mayoría de los padres y tutores quieren alentar a los niños a respetar la diversidad y enseñarles que no está bien hacer comentarios o señalar a alguien por su apariencia. Incluso, muchos quieren celebrar la diversidad con ellos desde una edad temprana, el principal obstáculo es saber cómo hacerlo.

Dove Enseñar a los niños a celebrar la diversidad

Alentar a los niños a celebrar y respetar la diversidad

Si bien el primer paso es evitar hacer comentarios negativos sobre el aspecto de los demás, hay otras cosas que se pueden hacer para mostrar a los niños que todos somos diferentes y que eso está bien.  Una de las mejores formas de celebrar la diversidad de la apariencia es hablar de la belleza interior y de otras cualidades que no sean el aspecto físico, como la amabilidad, por ejemplo.  

Cuando hable con su hijo sobre el cuerpo de otras personas, aproveche a recordarle que su valor, y el de todos a su alrededor, proviene de varios aspectos. Puede celebrar sus talentos, habilidades, intereses y valores únicos. Intente animarlos a pensar en las cualidades especiales de las personas a su alrededor y también en lo que su cuerpo les permite hacer. Pueden dar ejemplos como: 

  • Algunas personas tienen piernas fuertes y son capaces de correr rápido
  • Algunas personas tienen mentes brillantes y son capaces de inventar historias emocionantes
  • Algunas personas tienen grandes corazones y pueden hacer que otros se sientan seguros y amados

El hecho de destacar cómo estas diferencias nos hacen únicos, hará que los niños celebren estos aspectos en sí mismos y que aprendan que sus cuerpos son mucho más que la apariencia. 

Lista de referencia para padres

  • 1

    Celebrar la belleza interior 

    En caso de que comparen el valor de alguien con su apariencia, por ejemplo: "Es mi mejor amiga porque es muy guapa", es mejor animarlos a pensar en otras cualidades que hacen que esa persona sea especial para ellos, por ejemplo, es amable, atenta o divertida para jugar.

  • 2

    Enseñarles sobre el respeto a la diversidad 

    Si su hijo hace un comentario negativo o curioso sobre el aspecto de otra persona, puede explicarle que todos los cuerpos son hermosos y únicos, y que el aspecto físico no determina el valor de una persona. 

  • 3

    Evitar las comparaciones

    Intente no hablar delante de su hijo sobre el cuerpo de otras personas ni comparar su apariencia con la de los demás, ya que esto podría tener un impacto negativo en su autoestima.

  • 4

    Enseñarles que todos somos únicos 

    En caso de que se comparen con sus amigos, resalte que no es posible compararse con sus compañeros debido a que todos vienen de familias distintas. Aunque cada persona es diferente, en las familias hay similitudes especiales, por ejemplo, tener los ojos de su padre o el pelo rizado de la abuela.