• 1
    1. Habla abiertamente con tu hija
    Pregúntale cómo se siente con los cambios de su cuerpo. Anímala a compartir qué partes le gustan más y cuáles menos, y por qué. Escucha sin juzgar y comparte tus propias experiencias si es apropiado, para que sepa que no está sola.
  • 2
    2. Valida sus sentimientos sobre su cuerpo
    Si a tu hija le preocupa algún aspecto de su apariencia, no minimices sus sentimientos. En su lugar, valida sus inquietudes y busquen juntas soluciones positivas, como encontrar ropa que le encante y con la que se sienta cómoda y segura.
  • 3
    3. Sé un modelo a seguir con tu lenguaje
    Evita hacer comentarios negativos sobre la apariencia de otras personas, ya sean celebridades o gente que conocen. Concéntrate en sus talentos y cualidades. Recuerda que criticar a alguien por cualquier rasgo físico puede ser dañino, y tú eres su principal ejemplo.
  • 4
    4. Anímala a valorar su cuerpo por lo que puede hacer
    Recuérdale que el cuerpo es una herramienta increíble que nos permite correr, bailar, crear y vivir experiencias. Ayúdala a cambiar el enfoque de "cómo se ve" a "qué puede hacer", celebrando su fuerza y funcionalidad.
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    5. Conversa sobre su mundo digital
    Aunque es imposible supervisarlo todo, muestra interés por su vida digital. Pídele que te muestre a quiénes sigue en plataformas como Instagram o TikTok. Conversen sobre por qué los admira y cómo los mensajes que ve influyen en su percepción de la belleza.

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