Skip to content

¿Cómo educar niñas más seguras?

Todas las madres queremos tener hijas felices y, de hecho, ese es el principio para que en el futuro sean mujeres seguras, con una autoestima alta y empoderadas para hacer lo que en realidad deseen. Sin embargo, para llegar a ese punto hay que luchar contra muchas barreras puesto que la autoestima en niños y adolescentes puede verse influenciada por numerosos factores.

Las niñas y adolescentes hoy sufren ante muchas situaciones que nosotras como madres desconocemos. La presión social, las redes sociales, la exigencia y la demanda de resultados, hacen que la ansiedad aparezca en sus vidas desde cortas edades.

Es por ello que aprender habilidades de relajación y mantener un diálogo abierto con ella, podría ayudar a que tu hija se sienta feliz de adentro hacia afuera y así, consiga en el futuro ser mucho más segura.

 

¿Qué está pasando en el cerebro de una adolescente?

 

Suceden cosas curiosas cuando nuestras niñas se convierten en adolescentes. Se transforman de muchas maneras, en algunas ocasiones se apegan más a sus padres, pero en otras, comienzan a alejarse, lo que crea muchas dudas en nosotras como madres.

El cambio que ves en la personalidad y el estado de ánimo de tu hija no se trata solo de hormonas, sino que su cerebro está experimentando un sorprendente proceso de recableado durante la adolescencia. Con las experiencias correctas, las nuevas conexiones neuronales le permitirán desarrollar sus habilidades y convertirse en un ser humano reflexivo, empático y creativo.

Pero el deseo de ser mejores, importantes y “exitosas” puede evitar que las adolescentes sean felices como son, haciendo muchas veces que pierdan su autoestima.

A medida que crecen, naturalmente competirán y se compararán con otras chicas. Empiezan a mirar hacia afuera para afirmar su autoestima. Adaptarse y ser aceptado a menudo se vuelve más importante que estar con la familia o disfrutar de pasatiempos. El deseo de ser como todos los demás puede hacer que pierdan un sentido auténtico de sí mismas.

Al mismo tiempo, los grupos de amistad y los medios de comunicación generan creencias en torno a la belleza y ser “cool”, alimentando el mito de no conformarse con lo que se es. La aceptación de estos mitos puede reforzar el "sesgo de negatividad" en el cerebro, haciendo que las niñas sean muy sensibles a las diferencias, que consideran defectos o peligros.

Muchas chicas comienzan a creer que solo pueden ser felices si ellas son flacas, tienen pechos más grandes, son súper fashion, dicen las cosas correctas, tienen un novio u obtienen 100 “likes” en sus redes.

Es importante ayudar a las niñas a darse cuenta de que marcar elementos de una lista de deseos no es la clave de la felicidad. De hecho, necesitan entender que es imposible sentirse felices todo el tiempo, ya que sentirse feliz es una experiencia momentánea.

En cambio, necesitan aprender a apreciar esos momentos, recordarlos y reflexionar sobre ellos. Alentar a los adolescentes a considerar los momentos alegres durante su semana las ayudará a apreciar que la vida tiene sus altibajos. De esta manera, ellas crecerán seguras de sí mismas, y en el futuro podrán disfrutar de una vida más tranquila.