Toda la verdad sobre los puntos negros y otros mitos que rodean tu piel.
Toda la verdad sobre los puntos negros y otros mitos que rodean tu piel.

Toda la verdad sobre los puntos negros y otros mitos que rodean tu piel.

Primero que nada, recordemos que un mito no es más que una historia que se ha contado demasiadas veces. Es un relato que ha pasado de boca en boca, que ha tomado mil formas y voces distintas, y que a medida que pasa el tiempo, se va a alejando cada vez más de su lugar de origen.

Hay mitos de muchas clases: están los históricos, como el de Perseo, que hemos escuchado mil veces, o el de Teseo y el Minotauro, o el del pobre Narciso, que fue a parar al fondo de la laguna por estar adorando su propio reflejo en el agua. Son historias que se han contado millones de veces a través de los siglos y por ello nadie sabe a ciencia cierta si son verdad (por eso se llaman mitos).

También están los mitos urbanos, que cuentan historias sobre fantasmas que se esconden en viejas casonas, brujas que viven en ciertos callejones, tumbas que supuestamente yacen bajo restaurantes, o peluqueros cuyas manos hacen crecer mágicamente el cabello.

Escuchar estos mitos es muy divertido. Los mitos históricos nos enseñan muchas cosas sobre las antiguas sociedades y los mitos urbanos simplemente le imprimen un poco de misterio y emoción a nuestras vidas diarias en la ciudad. Estas historias nos entretienen y nunca nos traen problemas (a menos de que nos empeñemos en visitar esas viejas casonas llena de fantasmas).

Pero hay una clase de creencias que sí pueden afectarnos, y son los mitos del cuidado de la piel.

Se dicen tantas cosas sobre qué afecta y qué no a nuestra piel, o sobre cómo debemos cuidarla y cómo no; que a veces terminamos creyendo cosas de las que no existe certeza. Y lo grave de esto es que adoptemos algunos hábitos de cuidado creyendo que le hacen bien a nuestra piel, cuando en realidad pasa todo lo contrario.

Por eso esta vez aprenderemos qué es falso y qué es verdadero cuando se trata del cuidado de la piel:

Los puntos negros en mi piel solo son causados por la suciedad: FALSO

Los puntos negros en nuestra piel no son otra cosa que poros abiertos que se tapan. Es cierto que pueden taparse a causa de la suciedad del medio ambiente, pero esta no es la única causa. El taponamiento de los poros también se da por exceso de grasa y el uso de maquillaje.

Puedo seguir fumando cigarrillos porque eso no afecta mi piel: FALSO

No sabemos quién inventó este mito, pero ciertamente sabemos que le faltaba un tornillo. La adicción al cigarrillo resulta muy perjudicial para nuestra piel, porque los radicales libres presentes en el tabaco deterioran nuestras células rápidamente. Esto hace que nuestra piel se vea opaca, amarillenta, que nos salgan arrugas al lado de la boca y que nos envejezcamos antes de tiempo.

Todos los jabones son buenos para mi piel: FALSO

La mayoría de jabones no ayudan al cuidado de la piel, porque tienen una alta dosis de detergentes que desbalancea el PH natural de la piel. Por eso debemos elegir siempre un jabón neutro como el jabón Dove Original, que tiene ¼ de crema humectante para cuidar el equilibrio y la suavidad natural de nuestra piel, y dejarla hidratada durante todo el día.

 

Si no me desmaquillo todas las noches maltrato mi piel: VERDADERO

Por más sueño que nos dé, es cierto: irse a la cama sin quitarse el maquillaje es un mal hábito para el cuidado de la piel. Vale la pena dejar la pereza a un lado y remover muy bien la base, el rubor, el lápiz, las sombras, la pestañina y el labial. Cuando no lo hacemos, permitimos que nuestros poros se tapen y no puedan respirar normalmente, y esto puede causarnos infecciones, resequedad y envejecimiento prematuro.

Está comprobado que durar 10 minutos dentro de una cámara de bronceo es como salir a la playa y acostarse bajo el sol durante un día entero. El efecto es igual de nocivo y puede ampliar la posibilidad de contraer cáncer de piel.